La construcción de un enorme santuario a Apolo donde venían griegos de todas partes a ofrecer sus oraciones, así como la declaración de Delos como puerto libre, empezaron a atraer riquezas a la isla hasta el punto de convertirla en el auténtico centro comercial del este Mediterráneo. Ricos mercaderes, banqueros y armadores de todo el mundo se instalaron en mansiones construídas en esta rocosa isla, atrayendo a su vez a constructores, artesanos y artistas que construyeran estas lujosas residencias, decoradas con mosaicos y frescos. Delos pronto se convirtió en el mayor centro comercial del mundo según los romanos - maximum emporium totious orbis terrarum -.
A principios del siglo I antes de Cristo habitaban en la isla más de 30,000 personas. 750,000 toneladas de mercancías se movían en su puerto cada año. La populosa ciudad bullía con un gran teatro, templos, santuarios, un gran estadio, un hipódromo, gimansios, saunas, mercados...
En 1872, arqueólogos franceses empezaron las excavaciones, que aún hoy en día siguen, para sacar a la luz los restos del grandioso santuario y ciudad de Delos. Y es por eso que no pude evitar visitarla, siendo además Patrimonio de la Humanidad UNESCO.
Acceder a la isla es muy sencillo desde diversos puntos de Mykonos. Nosotros tomamos el pequeño barco que sale los martes a las 10,45 de la mañana desde la playa de Ornos, que vuelve de Delos a las 13,30. Una vez en el antiguo puerto de Delos, bien untados de crema solar ya que hay pocas sombras en la isla, empezamos a descubrir las ruinas de lo que fue una de las ciduades más prósperas del Mediterráneo de hace dos mil años.
Para descansar un poco del sol nos metimos en el museo de la isla, que cuenta con una magnífica colección de objetos de uso privado durante el período helenístico así como de estátuas, cerámica y bellos mosaico y frescos originarios de las casas de los habitantes de Delos. Sin duda uno de los elementos más impresionantes son las estátuas de los leones originales, símbolo de la isla. Estas estátuas, situadas a lo largo de uno de los principales paseos de la ciudad, fueron descubiertas por comerciantes venecianos que pensaron que se les había aparecido el león de San Marcos, patrón de la Serenísima República Veneciana. Por eso lo cargaron en sus barcos y lo instalaron frente al arsenal de Venecia, donde aún se conserva, eso sí, con una cabeza nueva añadida en el siglo XVII.
Para recargar fuerzas tomamos uno de los típico - y caros - zumos de naranja recién exprimidos de Delos, antes de tomar el barco rumbo a la playa de Ornos, nuestra base de operaciones en Mykonos. Delos es una excursión obligada para todo el que visite Mykonos o Naxos.
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