La región más bella de Inglaterra
Cuando uno se imagina el paisaje inglés, la imagen más icónica que le viene a la cabeza seguramente es un paisaje de los Costwolds: prados verdes brillantes con ovejas, cabras o vacas pastando el libertad, bosques frondosos, ríos y riachuelos de aguas transparentes, jardines perfectamente cuidados y bellísimos pueblos de casas de color ocre cada uno con su iglesia gótica más bonita que la anterior. No por casualidad, J.R. Tolkien se inspiró en esta región para describir la "Comarca" donde vivían los hobbits.
Y es que esta región protegida (no hay cables, ni antenas ni urbanismo invasivo) cuenta con un camino, la Costwolds Way, de 164km, que empieza en Chipping Campden y acaba en Bath, y que los excursionistas tardan en caminar de siete a diez días. Cualquier rincón de esta parte de Inglaterra parece sacado de una película. Los Costwolds se enriquecieron en el siglo XIV cuando la lana de sus ovejas (llamadas Costwold Lions), de enorme calidad, se vendía a buen precio y sus habitantes construyeron preciosas casas de piedra caliza, así como las llamadas "iglesias de lana" en cada pueblo, pagadas con dinero de los comerciantes que querían asegurarse un lugar en el cielo. Estas iglesias góticas exageradamente grandes para el tamaño de dichas poblaciones se construyeron en muchos casos sobre la base de iglesias normandas pre-existentes. Una de las más bonitas es la de San Juan Bautista de Burford, no solo por su magnífico exterior sino porque dentro hay mucha historia: desde un altar con una decoración en piedra donde se puede ver una de las primeras representaciones de indígenas americanos en Europa hasta inscripciones en piedra de los soldados rebeldes igualitarios cautivos que encerró y luego fusiló Cromwell.
Pero vayamos al principio de los Costwolds al norte: Chipping Campden, el pueblo más señorial de todos, con las mansiones de David Cameron, los Beckham o Hugh Grant. La Grevel House, una de las casas medievales más antiguas de la región, es también digna de ver.Seguid la ruta a Castle Combe, con su puente de piedra frente a las casas de los tejedores a lo largo del río Bybrook, considerado por muchos el pueblo más bonito de Inglaterra. Aunque no se le quedan atrás Upper Slaughter y Lower Slaughter, dos poblaciones pequeñas hermanas separadas por la bucólica Warden´s Way, un trozo de la Costwolds Way, perfecto para el que quiera hacer un tramo corto de esta bella ruta y así experimentarla sin tener que dedicarle días. Ambos pueblos son "Doubly Thankful Villages", osea, de las pocas poblaciones a las que regresaron todos los soldados que enviaron a la Primera y Segunda Guerras Mundiales, algo insólito en un país lleno de memoriales a los cientos de muertos de cada población en estas contiendas.
Moreton-In-Marsh es una localidad central que cuenta con una de las calles centrales más típicas de estos pueblos de lana, que las tienen todas anchas porque por allí cruzaban las ovejas pastando, pero este pueblo la tiene particularmente ancha y larga, por lo que se aprecia de maravilla. Además, cuenta con una panadería con platos para brunch maravillosa: Lynwood & Co. Además, aquí está el famoso pub The Bell Inn, donde Tolkien solía reunirse con su hermano y que le inspiró para describir "El Póney Pisador", lugar donde los hobbits conocen a Aragorn.
Seguid hasta la población más aristocrática, Tetbury, con sus tiendas de antigüedades, su curioso mercado cubierto y sobre todo la Highgrove House y sus bellos jardines visitables, residencia privada de campo del rey Carlos III. En la calle mayor hay una gran tienda de la finca "Highgrove Store" para comprar productos hechos en la misma, cuyos beneficios se destinan íntegramente a fines sociales. No os perdáis tampoco las bellas Chipping Steps, que conectaban la parte baja de la población con el mercado cubierto.Bourton-on-the-Water es otra población imprescindible: se le conoce como la Venecia de los Costwolds, por su canal central de aguas cristalinas surcado de cinco puentecitos peatonales. Como era un día soleado de mayo con calor, cientos de niños se bañaban en el canal mientras sus familias los miraban desde los prados en las orillas. Nosotros nos refugiamos del calor, pero también del bullicio y muchedumbres, en la elegante terraza del hotel The Dial House, que cuenta con un maravilloso restaurante donde me comí un delicioso medallón de cerdo con verduras y puré de patata al ajo negro, así como uno de los mejores sticky toffee pudding que he probado nunca.
Y bueno, el final es Bath, que visité en 2025, una bellísima y elegante localidad, única en el Reino Unido, que cuenta con aguas termales de forma natural. Si tenéis poco tiempo recomiendo visitar sí o sí sus baños romanos. Aquí, los celtas consideraban a estas aguas sagradas, asociadas a la diosa Sulis, y los romanos, al conquistar Britania, establecieron unas termas completas hace 2.000 años. Actualmente, además de esos restos perfectamente museizados y el del templo de Sulis Minerva, con objetos encontrados en las excavaciones expuestos y contextualizados, también se visita el edificio del siglo XVIII georgiano con el que la aristocracia británica reformó estas termas para seguir tomando baños según las costumbres de la época, más relacionadas con la salud. Es uno de los mejores museos/ruinas que he visitado tanto por su contenido como por las explicaciones y la belleza de las partes georgianas, así que dedicadle tranquilamente dos horas. Especialmente hipnótico es ver las aguas calientes brotando de la tierra en el "sacred spring", de que salen cada año más de un millón de litros de agua a 46 grados.
Excursiones al lado de los Costwolds
Fuera de los Costwolds hay muchísimas cosas para visitar, desde Oxford y el palacio de Blenheim al caballo blanco de Uffington (que de lejos es mucho más interesante que de cerca) o el famoso pueblo natal de Shakespeare: Stratford-upon-Avon. Allí podréis visitar la casa Tudor donde nació en 1564, la bella iglesia donde le bautizaron, se casó y fue enterrado (Trinity Church) o la escuela donde estudió con la capilla de la cofradía de la Santa Cruz anexa, bellísimo edificio con algunos de sus frescos medievales que salvó el padre de Shakespeare de la destrucción iconoclasta original de la reforma anglicana. Me faltó más tiempo para quedarme a ver alguna obra del dramaturgo inglés más famoso en el moderno teatro de la ciudad. A unos quince minutos en coche al sur está el gastropub The Fuzzy Duck, especializado en carne y huevos de pato, delicioso y con un servicio increíble. Los espárragos de temporada a la brasa con huevo de pato o la propia carne de pato con sus acompañamientos estaban deliciosos.
Volveré seguro, tanto a los Costwolds a hacer más partes de su bella "Way" como a Bath, una ciudad mágica de la que aún me quedan muchas de sus maravillas por descubrir.
IMPRESCINDIBLES
Comer
Platos con huevos o carne de pato en The Fuzzy Duck.
Cream tea acompañado de un Sally Lunn Bunn en Sally Lunn's Historic Eating House.
Escuchar
The Shire de Howard Shore.
Ver
El Hobbit: Un viaje inesperado de Peter Jackson.
The Holiday de Nancy Meyers.
Leer
Persuasión de Jane Austen.
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