Cercar en aquest blog

divendres, 28 de febrer del 2014

Las tarjetas de viajero frecuente

Por extraordinario que parezca, aún hay muchísima gente que toma varios aviones al año y que vive ajena a las ventajas que gratuitamente ponen a su disposición las diferentes alianzas de aerolíneas que existen actualmente - upgrades, acceso a determinados lounges, una franquicia de equipaje menos restrictiva, la seguridad de que al perder un vuelo en escalas de la alianza se nos pondrá automáticamente en el siguiente…  -. Todo son ventajas y a cambio de nada. Solo hay que preocuparse de obtener las dichosas tarjetitas y poner siempre nuestro número de viajero frecuente al comprar un vuelo por Internet o en su defecto mostrar la tarjetita en el mostrador al facturar. Yo por si acaso hago siempre ambas cosas porque no pocas veces se han olvidado de anotarme las millas y me ha tocado enviar los billetes originales por correo para que las anotaran (ojo, y los anotan).

A todos ellos dedico esta modesta entrada, donde pretendo resumir de forma simple como aprovechar al máximo una de estas ventajas: el tema de acumular millas.

1-      Lo primero que hay que saber son las alianzas que existen y quién forma parte de cual:


Finnair 
Qatar Airways
American Airlines y sus filiales
LAN Airlines y sus filiales
Air Berlin (incluida Niki)
British Airways (y sus filiales BA Cityflyer, ComAir y Sun Air)
Iberia y sus filales (excluida Vueling)
S7 Airlines (incluida Globus Airlines)
Cathay Pacific (incluida DragonAir)
Japan Airlines (y sus filiales J Air, JAL Express, JALways y Japan Transocean Air)
Qantas (incluyendo JetConnect y Qantas Link)
Royal Jordanian (excluyendo Royal Wings)
Malaysia Airlines (incluyendo sus filiales)




Air Europa
TAROM
Middle East Airlines
Saudia
Xiamen Airlines
Kenya Airways
Aerolíneas Argentinas y filial
Aeroméxico y filial
Delta Airlines (y filiales)
Aeroflot (incluyendo Donavia)
Air France - KLM (y filiales excluyendo Transavia.com)
Alitalia (incluyendo Alitalia CityLiner)
CSA Czech Airlines (excluyendo su filial)
China Airlines y su filial Mandarin Airlines
China Eastern Airlines (excluyendo China United Airlines)
China Southern Airlines (excluyendo su filial)
Korean Air (excluyendo su filial)
Vietnam Airlines (excluyendo filiales)


COPA Airlines
TAM Linhas Aéreas
United Airlines
US Airways
Adria Airways
Aegean Airlines
Austrian Airlines
Blue1
Croatia Airlines
LOT Polish Airlines
Swiss International Airlines
TAP Portugal
ANA
Air Canada (excluyendo Sky Regional Airlines)
Avianca (excluyendo Avianca Brasil y VarigLog)
Brussels Airlines (excluyendo Korongo Airlines)
Lufthansa (excluyendo Germanwings y SunExpress)
SAS Scandinavian Airlines (incluyendo Wideroe)
Turkish Airlines (excluyendo las filiales)
Air China (excluyendo las filiales)
Asiana Airlines (excluyendo Busan Airlines)
Eva Air (excluyendo Uni Air)
Shenzen Airlines (excluyendo las filiales)
Singapore Airlines (excluyendo las filiales)
Thai Airways International (excluyendo las filiales)
EgyptAir (incluyendo EgyptAir Express)
Ethiopian Airlines (excluyendo ASKY Airlines)
South African Airways (inluyendo South African Express y Airlink)
Air New Zealand (incluyendo las filiales)



2-      Lo segundo será hacernos socios de cada una de estas tres alianzas. Tendremos que elegir con cuidado una aerolínea de cada uno de los tres grupos. Así acumularemos puntos en dicha tarjeta cada vez que volemos con cualquier aerolínea de la alianza. Sin embargo, a la hora de canjear los puntos, solo podremos hacerlo en vuelos con la aerolínea de la que tenemos la tarjeta de viajeros frecuentes. Por tanto, es muy importante elegir bien las tres aerolíneas de cada una de las tres alianzas en las que vamos a acumular millas.

   3-      Es importante saber que hay algunas aerolíneas que siguen fuera de estas tres alianzas, siendo un caso notorio  de las dos aerolíneas de los Emiratos Árabes Unidos: Ethiad, la aerolínea de Abu Dhabi y Emirates, la aerolínea de Dubai. En este caso tendréis que haceros voladores frecuentes de sus programas individuales y solo acumulareis millas cuando voléis con ellos o con sus aerloníes socias. Las millas las podréis gastar tanto con ellos como con sus sociosEn el caso de numerosas low cost de todo el mundo, como la irlandesa Ryanair o la filipina Cebu Pacific Air, no existen programas de fidelización gratuitos, sino que hay que pagar por tener la tarjeta de crédito de estas compañías, que solo acumular puntos cuando se vuela con ellas. Algunas aerolíneas de bajo coste, como EasyJet, aceptan millas de Emirates para canjear por vuelos. Aquí podéis consultar todas las aerolíneas socias para obtener y gastar millas de Emirates. Las aerolíneas de las diferentes alianzas ofrecen tarjetas de crédito también.

4-      No olvidéis vuestros usuarios y contraseñas para acceder a las áreas de viajeros frecuentes de la webs de las aerolíneas que hayáis elegido. Así podréis comprobar que os anotan vuestras millas y cuando tengáis las suficientes tendréis la alegría de poder tener un vuelo casi gratis – habrá que pagar algunos impuestos y tal pero será una cantidad baja -.

5-      Si voláis un mínimo de vuelos o millas al año, os subirán de nivel de viajero frecuente al siguiente. Cada alianza y aerolínea tiene categorías y a medida que subáis tendréis acceso a lounges mejores y obtendréis millas más rápidamente, además de tener mayor franquicia de equipaje de forma gratuita.


¡Feliz viaje!

diumenge, 9 de febrer del 2014

De restaurantes por Ciudad de Panamá - Tradición

Debido a su pequeño tamaño, Ciudad de Panamá fue tradicionalmente una ciudad pobre en gastronomía, muy basada en los platos locales con alguna influencia estadounidense y española. Sin embargo, el boom económico que ha vivido en los últimos años ha hecho florecer por la capital toda una serie de nuevos restaurantes de las más diversas gastronomías. La llegada o crecimiento de comunidades extranjeras también han impulsado esta diversificación, como por ejemplo, la creciente importancia de los restaurantes libaneses.

En este post me centraré en las opciones más típicas, para todo aquel que visita la ciudad y quiere experimentar los sabores y tradiciones locales. En un segundo post exploraré los restaurantes que han aparecido en los últimos años y presentan la comida panameña preparada con las técnicas de la cocina contemporánea y fusionada con nuevos ingredientes. Pero por ahora, empezemos con los lugares más "típicos".

Un lugar turístico para descubrir el sabor y folclor panameño

Si tenemos que empezar con el lugar más típico pero que peca de turístico nos tenemos que dirigir al restaurante Tinajas. Allí encontraremos una carta llena de platos panameños a precios mucho más caros de lo normal debido a que en cada cena disfrutaremos de un espectáculo de los diferentes bailes folclóricos de Panamá con los trajes típicos tanto hombres como mujeres vestidos por los bailarines así como de una banda en directo. Destacan las bellas polleras, faldas que las panameñas visten durante las fiestas patrias.


En mitad del espectáculo invitarán a varios comensales a salir y bailar con los bailarines, por lo que si no tenéis ganas de salir en medio de todo el mundo, lo mejor es sentaros un poco alejados del show.

Dos opciones con poco glamour pero mucho sabor

Una de las actividades gastronómicas más típicas en Ciudad de Panamá es acudir una tarde al mercado del marisco y pedir un pescado asado con patacones o mejor, uno de los diferentes tipos de ceviches que hay disponibles en cualquiera de los puestos. También se pueden pedir unas almejas para picar. Todo buenísimo. Es cierto que no es el lugar más elegante de la ciudad pero solo por lo delicioso que está todo y por la experiencia tan auténtica que viviremos, vale la pena aguantar calor y ruido. Acaban de abrir nuevos restaurantes en una zona renovada. El único pero es la música alta que normalmente suena, sea reaggetón, bachata o vallenato.

Y tampoco podéis perderos las empanadas de queso de Quesos Chela, una tienda en Capira, el plena carretera Panamericana. Son excelentes, las mejores que he probado en mi vida. Lo mejor es acompañarlas de un buen chicheme para beber, bebida traidicional a base de maíz cocido con azúcar, nuez moscada, canela y leche ideal.

Y por último, tres tradiciones que pasan de abuelos a nietos

Para respirar la tradición de la ciudad, nada mejor que el Café Boulevard Balboa, uno de los lugares más tradicionales dónde los abuelos y padres panameños han llevado tradicionalmente a sus hijos y nietos a comer comida tradicional de muy buena calidad. Desde el típico sancocho y otras sopas tradicionales (como la de mariscos, deliciosa) hasta el pargo empanado. Patacones y yuca son los mejores acompañantes, aunque el puré de patatas casero es espectacular. Delicioso también el pollo frito o la corvina al ajillo. Cuenta también con postres pero no son los mejores que he probado en Panamá, ni mucho menos. Últimamente la calidad de sus platos ha empeorado un poco.

La Inmaculada - cualquiera de sus tres sucursales - ofrece otra experiencia muy panameña. Desde hace décadas ha sido el lugar donde los jóvenes panameños iban a tomar algo rápido entre amigos o pareja. Esta refresquería ahora acoge a aquellos que ya abuelitos llevan a sus nietos para que la tradición contínue, similar al Café Boulevard Balboa. Con una decoración de dinner estadounidense, el menú es bien sencillo: emparedados donde destacan los de hamburguesa. Pero no es por esto por lo que tanta gente sigue acudiendo aquí. El producto estrella que sigue atrayendo a los panameños es el "No me olvides", un vaso gigante con helado, bizcocho y sirope de diversos sabores a elegir.

Por último, no puedo cerrar este post sin señalar una tradición ya muy arraigada en la ciudad: el desayuno chino. La importante comunidad china que vive en Panamá así como el elevado nivel de matrimonios mixtos que históricamente se han dado y en los que la comunidad china ha participado activamente, hace que elementos de la gastronomía del Extremo Oriente hayan cuajado en la dieta habitual del panameño medio. Yo pude disfrutar una mañana de sábado de las delicias del Golden Unicorn, restaurante situado en el edificio Evergreen, frente a Atlapa. Para disfrutar del famoso desayuno chino hay que llegar prontito, cuando todo está aún recién hecho. Los camareros pasan con bandejas cargadas de diferentes platos con recetas de todos los rincones chinos. Pedid un poco de cada - priorizando las deliciosas variedades de dim-sum - y disfrutad relajados de este fuertísimo desayuno. Me encantaron los rollitos de pato laqueado con la salsa típica. Para los curiosos, ofrecen hasta patas de pollo cocinadas en su salsa.

dimarts, 31 de desembre del 2013

Por un 2014 lleno de aventuras

2013 acaba ya... a pesar de la mala suerte con la que termina el número, este ha sido un año muy viajero al menos para mi. He descubierto muchísimos países nuevos: Singapur, Tailandia, Camboya, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos, Panamá... no me puedo quejar. Además, he podido profundizar en mi conocimiento de las islas Filipinas visitando mejor diversos rincones de la isla de Luzón. Pasé una mañana en Amsterdam. Y he vuelto a Valencia por Navidad.

Este año he hecho de todo. Desde recorrer en moto autopistas tailandesas a medianoche hasta colarme en la famosa piscina del Sands singapurense. Me he relajado en un centenario hammam de Estambul pero también he sudado lo mío escalando las remotas terrazas de arroz de los Ifugao. Cené el hotel más lujoso del mundo, el Emirates Palace, y pude hacer snorkel con tiburones en la panameña isla Coiba. 2013 empezó con locuras y fiesta en la paradisíaca Boracay y acaba con más locuras y fiesta en el barrio valenciano de moda: Russafa.  

Es cierto que motivos laborales me llevaron a hacer grandes sacrificios personales que me han convertido a 2013 en uno de los años más difíciles de toda mi vida. Y no sólo eso. También tuve que sacrificar viajes que me hacían mucha ilusión, en concreto las tres grandes ciudades de Hong Kong, Macau y Milán. Pero como siempre me han enseñado, lo fácil o lo que se consigue sin esfuerzo, no vale la pena. 

------

2014 se vislumbra como uno de los años más inciertos de mi vida. No tengo ni idea de donde estaré de aquí unos meses. Pero quiero disfrutar de esa sensación. Sé que la estabilidad me llegará antes o después. De momento sé que me vuelvo a Panamá, puente del mundo, corazón del universo, donde he podido hacer unos cuantos amigos de todo el continente americano. Panamá es el hub de las Américas, bulle en actividad, oportunidades, gente y sobretodo, en optimismo. Justo lo que necesito ahora.

Vuelvo a Panamá con ganas de descubrir dos de las zonas más alejadas de la capital. Por un lado, las playas y fiesta de Bocas del Toro, destino conocido en toda Centroamérica. Y por otro lado, los cafetales y ríos de Chiriquí, con la pintoresca Boquete como destino prioritario. Y quién sabe si algún destino caribeño podré ver también. 

2013 ha sido el año del atardecer filipino y el amanecer panameño. Estoy ansioso de saber que me espera en 2014. Sigo soñando con estremecerme en Petra y Belén o salir de fiesta por Tel Aviv así como por pederme en Isfasán o montarme en el Transiberiano. Pero me encantaría poder volver a Rio de Janeiro o descubrir el Magreb mejor. Como siempre, el mundo nunca será suficiente, pero al menos tengo la certeza de que 2014 me depara sorpresas de todo tipo. 

¿Me acompañáis? 

dijous, 5 de desembre del 2013

Parque Nacional Coiba

El Parque Nacional Coiba y su Zona Especial de Protección Marina fueron declarados Patrimonio Natural de la Humanidad en 1980 por la UNESCO. Esa es una de las principales razones por las que me decidí a descubrir este pequeño paraíso del Pacífico panameño. 

El Hotel Heliconia

Una de las opciones más cómodas y organizadas para visitar este parque nacional es a través del Hotel Heliconia, un pequeño establecimiento regentado por dos amables holandeses, Loes y Kees, que cocinarán para vosotros y os llevarán hasta Coiba, haciendo de guías. El máximo de personas por cada estancia de dos noches es de seis personas - una noche en el Heliconia y la otra en la propia isla de Coiba, en el refugio de la Autoridad Nacional del Ambiente -. 

Lo mejor es salir de Panamá pronto para estar allí alrededor de las seis o siete de la tarde, que es cuando se sirve la cena. La verdad es que estos dos holandeses cocinan de categoría y además son unos excelentes anfitriones puesto que tienen tema de conversación para rato. Sus habilidades culinarias se deben a su profundización en la cocina vegetariana y sus incursiones por la gastronomía india. De hecho, para cenar nos sirvieron una deliciosa sopa fría de tomates, vegetales y manzana de primero y un delicioso filete de pargo con salsa de tamarindo, arroz de yogur y verduras. De poste brownie con helado de vainilla. Todo casero. Increíble.


Antes de cenar aprovechamos las últimas horas de sol para conocer la playa de Mariato, una bella y salvaje playa del Pacífico donde disfrutamos de una bellísima puesta de sol. Tras la deliciosa cena y un rato de sobremesa con los otros huéspedes - de Australia y Alemania-.

Al día siguiente nos levantamos con unos muerciélaguitos durmiento en la puerta de nuestra habitación. En esta zona de Panamá la fauna es tan salvaje que lo invade todo. El caso es que tras el delicioso y abundante desayuno - que incluye yogur casero - nos dirigimos en camioneta a la playa donde tomaríamos la barca a isla Coiba. De la comida y demás enseres - snorkel, botiquín... etc. - se ocupaban Loes y Kees. 

El Parque Nacional Coiba

En el camino en camioneta hacia la barca pasamos cerca de algunos ranchos donde los vaqueros panameños nos saludaron de la forma tradicional, soltando un grito extraño que sale de la garganta.

Lo más pesado para llegar a Coiba es las tres horas de lancha. Se hacen largas. Tuvimos suerte que el mar estaba calmado. Antes de llegar a la isla, paramos en un lugar donde hay numerosos peces que previamente nos mostraron en unos dibujos para que los reconociéramos. Tras ponernos máscaras, tubos y aletas nos dispusimos a disfrutar de las bellezas de los arrecifes de coral de Coiba, viendo atunes, dorados, peces tubo - alargadísimos - peces ángel, peces globo, amenazantes erizos de mar... una maravilla.

Tras este primer snorkel nos dirijimos al lugar donde están las cabañas de la Autoridad Nacional del Ambiente para instalarnos y almorzar. Aprovechamos para curiosear un poco la zona y nos llamó la atención que por allí vive Tito, el cocodrilo de agua salada que de vez en cuando asusta a los turistas. También hay numerosas iguanas que pueblan los prados del campamento base.

Tras el almuerzo tomamos de nuevo la barca para dirigirnos a otro extremo de la isla y recorrer el llamado sendero de los monos, un camino en mitad del bosque húmedo donde ver además de monos, aves, insectos y algún otro mamífero. Pudimos avistar un mono aullador y ver árboles espectaculares. Habían unas semillas curiosas llamadas "condón de mono". Imaginaos que forma tenían. Aunque personalmente lo que más me gustó es ver un riachuelo que desembocaba en el mar. Una belleza.

En el lugar donde acababa el camino estaba de nuevo nuestra barca esperándonos. De ahí fuimos a otro arrecife diferente del primero, mucho más profundo y rocoso. Lo impactante fueron los tres tiburones tigre que pude ver, uno de ellos bastante de cerca. A pesar que me aseguraron que son pacíficos y que jamás atacan a un ser humano a menos que se sientan acorralados, me dio bastante respeto y no pude evitar quedarme paralizado cada vez que aparecía uno.

Tras tantas emociones volvimos al campamento base donde cenamos y tras una corta sesión de ver estrellas en grupo - se veían de maravilla por la nula contaminación lumínica - nos fuimos a dormir temprano.

Granito de Oro

Al volver al día siguiente de Coiba a Mariato, paramos unas horas en la pequeñísima isla Granito de Oro, cuya playa está llena de ermitaños de todos los tamaños así como de pequeños cangrejitos asustadizos. Lo bueno de esta isla es el buen snorkel que se puede hacer debido a que los corales están extremadamente cerca y por tanto podréis ver los peces, tortugas y erizos de mar a escasos centímetros o metros de vuestros ojos. Yo me pasé más de una hora dando vueltas por los arrecifes que rodean la islita. Es hipnotizante ver los peces comer de los corales con su pequeñas bocas.

Tras el correspondiente recorrido en barca y almorzar una deliciosa lasagna vegetariana casera, tomamos la carretera rumbo a la ciudad. Antes de llegar paramos en Quesos Chela, uno de los lugares de carretera míticos en todo road trip panameño que se precie. Este local se ha especializado en vender productos lácteos de todo tipo, especialmente los quesos. Su producto estrella es la empanada de queso derretido, realmente buena tanto por el queso como por la pasta, deliciosa. Y la bebida que hay que buscar es la muy dulce chicheme, a base de maíz, leche y canela.

¿Vale la pena Coiba?

Para los que os guste la naturaleza, los bosques tropicales o la fauna tanto en tierra como submarina definitivamente disfrutaréis el viaje. Hay muy buen snorkel en Coiba y sus alrededores. En cambio, los que busquéis playas paradisíacas mejor dirigíos a San Blas. Es menos tiempo, más barato y mejores playas, sin ninguna duda. Aunque la naturaleza de Coiba es incomparable. 


diumenge, 24 de novembre del 2013

2014: el año en el que visitar Panamá

Leyendo en blogs y revistas de viajes esta semana me encontré un interesante artículo de Condé Nast Traveler - una rama del gigantesco conglomerado mediático estadounidense Advance Publications -. Este artículo - en inglés - afirma que si alguna vez hubo un momento mejor para viajar a Panamá es el próximo año.

¿Porqué 2014 será el mejor momento para visitar Panamá?

Lo primero y principal: por el aniversario del primer siglo del Canal, obran que une los océanos Pacífico y Atlántico, facilitando el comercio mundial y convirtiéndo a este pequeño istmo en uno de los "cruces" globales más importantes. Numerosos eventos se esperan para celebrar tan importane cumpleaños.

Por otro lado, en febrero se inaugurará el esperado Museo de la Biodiversidad de Frank Ghery, primer proyecto en América Latina del arquitecto canadiense. Con un presupuesto por encima de los 100 millones de dólares, este museo mostrará la tremenda biodiversidad panameñas a través de diversas instalaciones, incluyendo dos grandes acuarios.

100 años del Canal, el Museo de la Biodiversidad... ¿y que más?

Condé Nast Traveler remarca también la gran oferta hotelera que reciente ha abierto en la Ciudad de Panamá. Uno de los mayores ejemplos es la primera sucursal latinoamericana de la famosa cadena hoteles Waldorf Astoria. El buen gusto que el hotel ofrece está además a precios asequibles: unos 100 dólares por noche. Hay otros muchos hoteles con precios algo más elevados entre los que me gustaría destacar el Tantalo, en una restaurada casa del Casco Viejo, y en el que tuve el privilegio de vivir durante un mes. 

La buena relación calidad precio del país atrae a numerosos viajeros. Este se traslada también a la fiesta y los restaurantes. Cada vez abren nuevos lugares de alto nivel con cocineros educados por maestros como el francés Ducasse o el vasco Arzak. Un buen ejemplo es el restaurante Madrigal - al que ya tengo ganas de ir - o el Maito, que ofrece platos con ingredientes casi 100% panameños - algunos incluso los cultivan ellos en la parte de detrás del restaurante -. Igual, ambos a precios razonables, alejados de las barbaridades que restaurantes del mismo nivel están pidiendo en otras capitales mundiales. 

Eventos, nuevos museos, restaurantes y hoteles chic a precios asumbibles... ¿a qué esperas?

Con todo este panorama parece raro que las cifras de turistas llegando a Panamá sigan sin alcanzar las cotas que se podrían esperar con este buenísimo panorama. Las razones que llevan a que Panamá siga sin despegar como ptencia turística son varias, pero personalmente dos son las que pienso que tienen la mayor culpa. La primera sería el cuasi monopolio de COPA Airlines, que a pesar de ofrecer unas frecuencias y enlances estupendos a todo el continente, tiene precios que muchísimos turistas independientes de las Américas no pueden o no quieren asumir, casi siempre por encima de los 500 dólares ida y vuelta, como mínimo. En este aspecto los europeos tienen una nueva opción que empieza a operar ahora: los tres vuelos diarios de Air France que cubren la ruta París - Panamá.

Por otro lado, el gobierno panameño tiene la gran asignatura pendiente de lanzar una campaña global y crear de una vez por todos la marca-país "Panamá", como ya han realizado exitosamente Perú o Costa Rica, o empieza a desarrollar por buen camino Ecuador. 


dissabte, 16 de novembre del 2013

De restaurantes por Abu Dhabi

Abu Dhabi es una capital cuanto menos curiosa. Los que seguís "El mundo nunca es suficiente" ya habréis leído la interesante demografía de la capital emiratí. Los nacionales apenas alcanzan el 20% de la población, siendo importantísima la presencia de otros nacionales árabes - libaneses, sirios, palestinos, marroquís, egipcios, jordanos, iraquíes...- así como paquistaníes, indios, y filipinos. Europeos, norteamericanos y australianos también abundan debido a las numerosas oportunidades profesionales que atraen como expatriados a miles de occidentales. Esta curiosa variedad y el hecho que los extranjeros seamos mayoría absoluta en la ciudad hace que se refleje perfectamente en el panorama gastronómico de la ciudad.

En Abu Dhabi hay muchísima variedad en restaurantes, primando claro está los de la gastronomía árabe, entre los que destacan por su calidad los restaurantes libaneses. Uno de los mejores es el Lebanese Flower, con tres restaurantes a lo largo de la ciudad y casi 30 años de historia.

Es barato y de buenísima calidad. Los excelentes mezzes, como el babaganoush, es de los mejores que he probado. El hummus con piñones y trocitos de carne de cordero crujiente es delicioso. Y el falafel, recién hecho y estupendo. Pedid también fattoush, la deliciosa ensalada libanesa con perejil, hierbauena, tomates, trozos crujientes de pan de pita y otros ingredientes.

La bandeja surtida de carnes de cordero para compartir es deliciosa, preparada de diferentes maneras que dejará satisfechos hasta los paladares más exigentes. Me impactó una carne prensada situada entre dos panes de pita. Sin duda, este restaurante es una excelente elección.

------

Gastronomías tan curiosas como la etíope también están bien representadas aquí. La pequeña comunidad de esta país africano en Abu Dhabi suele reunirse habitualmente a comer en el magnífico restaurante Bonna Anne.  Situado en Salam Street, entraremos a él sintiéndonos algo "invasores" ya que la mayoría de sus clientes son etíopes que añoran su comida tradicional. 

Aunque la carta es corta no os enredéis. Id directos a la mejor opción y pedid un especial de la casa. Os traerán un gigantesco plato con el pan tradicional etíope, que es como un crepe de color marrón gigante, hecho de un cereal de la zona. La camarera traerá a continuación una bandeja llena de cuencos con diversos estofados y salsas típicas entre las que hay carne de cordero encebollada a la piedra, estofado de garbanzos, una salsa de lentejas, vegetales con especias de allí... también está la opción vegetariana. 

Una vez la camarera lo haya preparado todo, con las manos tendréis que arrancar un trozo del pan-crepe y recoger alguna de las carnes, vegetales o salsa encima del propio crepe. Los sabores son absolutamente deliciosos y nada pesados. Viene acompañado de dos salsas, siendo la verde la más picante. 

Una vez acabado este festín es más que recomendable pedir un café etíope. Lo tuestan en el momento con lo que el café es realmente recién hecho. Uno de los mejores que he probado nunca, por cierto. Y lo acompañan con un gran bol de palomitas recién hechas, deliciosas, como la tradición etíope manda.

------

Justo al lado del Bonna Anne se encuentra un local estupendo de dulces palestinos tradicionales: Al Aqssa Sweets, especializado en pocos productos pero de gran calidad. Destacan sus variedades de kunafah, preparado en grandes sartenes cubiertas de una fina capa de un queso dulce a su vez cubierto de diferentes capas a base de pastas de harina y sémola con agua de rosas, almíbar y pistacho picado. Estos dulces se originaron en la ciudad palestina de Nablus y aquí el dueño palestino los hace estupendamente. También cuenta con algunos pastelitos de hojaldre siempre recién hechos, rellenos de queso o crema, a elección del consumidor. Excelentes.

------

A estar alturas muchos ya se estarán preguntando porqué no hay ningún resturante emiratí. Bien, la verdad es que para probar la comida típica de los Emiratos Árabes Unidos lo mejor es que te invite alguna familia porque no hay restaurantes de comida loca. Bueno, lo cierto es que hay uno: el Mezlai. Dentro del lujoso y majestuoso hotel Emirates Palace se encuentra este elegante restaurante, el único de comida emiratí del país y tal vez del mundo.

Rodeados de una decoración que mezcla lo tradicional y lo moderno, podremos degustar las especialidades del país. Como entrante lo mejor es el mafrook, una salsa a base de un pescado blanco ligeramente especiada. 

Como plato principal nada mejor que el tradicional cordero "threed", preparado estofado con verduras y pan tradicional que se deshace en mitad de la salsa. No olvidéis pedir puré de patatas con leche de camello, es bastante curioso. Los platos principales son en general grandes y pueden ser suficientes para dos personas. Es importante tener esto en cuenta porque los precios son algo elevados.

Por su elegancia, categoría y calidad de sus platos este es el lugar perfecto para celebrar una celebración especial. Comer en alguna de sus mesas rodeadas de telas y maderas nobles admirando las majestuosas ventanas del Emirates Palace, rodeados de sus jardines y escuchando sus fuentes es maravilloso. Antes de iros no olvidéis probar sus dátiles de cortesía. Son de gran calidad y están en una bandeja de plata a la salida del restaurante.

-----

Por último no puedo dejar de citar algunas de las comidas rápidas presentes por toda la ciudad a precios populares. Por un lado están los shawarmas, panes de pita enrollados rellenos de carne prensada de pollo o res, con la variedad picante,  rellenos de lechuga, tomates y cebolla. Los acompañantes más típicos son verduras encurtidas.

Por otro lado, las pequeñas zumerías hindús y paquistaniés, en las que encontrar zumos recién hecho de diversas frutas, siendo mi favorito el de granada: refrescante y ligero. Aquí también se pueden pedir bocadillos de diversas cosas fritas, sea filete de pollo, gambas, filete de pescado o pasta de verduras. También tienen sandwiches club bastante buenos y a precios populares.

Está claro que aún me quedan joyas gastronómicas por descubrir en la capital emiratí. Pero hasta ahora, esto es lo que os puedo contar.

-----------

Libanesa
Hazza Bin Zayed St., Al Dhafrah

Bonna Anne
Etíope
Al Salam St., Tourist Club Area

Al Aqssa Sweets
Palestino
Al Salam St., Tourist Club Area

Emiratí
Emirates Palace, West Corniche Road


dimarts, 5 de novembre del 2013

A tomar por mundo

Hoy me gustaría compartir con vosotros una historia de dos valientes. Una pareja de periodistas andaluces que han decidio mandar todo "a tomar por mundo". Haciendo cálculos llegaron a la conclusión que les costaba económicamente lo mismo pasar un año en Sevilla que viajar alrededor del mundo durante 10 meses. Y sabiamente decidieron que, tal y como están las cosas, iban a aprender mucho más si invertían ese dinero en recorrer el mundo. 

María José y José Pablo compraron sendos billetes "Round the world" que les costaron alrededor de 2000 euros a cada uno, y presupuestaron 20 euros al día. Saliendo desde Londres - como toda vuelta al mundo que se precie - pasarán por varios destinos que incluyen las ciudades de Miami y Los Ángeles, recorriendo Centroamérica y Suramérica para luego ir a las exóticas islas Fiji, la lejana Nueva Zelanda, hacer un tour por el Sudeste Asiático y volver a Londres. Este es el mapa de su aventura:



Por cierto, su vídeo de presentación es bastante sugerente. Me encanta como han decidio dar un giro brutal a su vida y lo valientes que son con esta actitud. Desde aquí sólo me queda desearles toda la suerte del mundo, que aprendan mucho y que encuentren buenas oportunidades.