Desde Argel hasta Djémila contad aproximadamente tres horas y media para llegar. Lo más fácil es tomar la reluciente "Autoroute Est-Ouest", una de las grandes infraestructuras construídas recientemente en Argelia gracias al dinero del petróleo y el gas. La autopista conecta todo el país de Este a Oeste y sus principales ciudades en paralelo a la costa mediterránea pero por las montañas. Esta infraestructura es famosa en el mundo entero por haber sido una de las más caras de la historia: once mil millones de dólares.
Por eso vale la pena desplazarse hasta aquí, para poder recorrer las ruinas romanas. Construida a 900 metros sobre el nivel del mar entre dos torrentes, la antigua Cuicul se convierte en uno de los más bellos restos de ciudad romana que existen, además de uno de los pocos ejemplos de urbanismo romano adaptado a un terreno montañoso. Es por eso que la UNESCO decidió declarar estas bellas ruinas como Patrimonio de la Humanidad.
En el museo que hay a la entrada podremos observar algunos de los mosaicos más bellos que se conservan en el mundo, destacando el del rapto de Europa (que estaba situado en un gran comedor de la casa Europa, ahora en ruinas). Pero hay muchísimos más que os dejarán sin aliento. Son impresionantes, de una calidad excepcional. También hay numerosas estatuas rescatadas de los antiguos templos, mansiones o edificios públicos así como objetos personales de todo tipo, monedas, ánforas... etc. Es una lástima que en el museo no estén permitidas las fotos. Por eso no puedo mostraros ningún ejemplo de los bellos mosaicos que allí hay y que antes cubrían las masiones y edificios públicos de Cuicul.
Dedicad unas dos horas a las ruinas, recorriendo el bello Cardo Maximus (calle mayor) que estaba asoportalada (las decenas de columnas así lo prueban), explorando las grandes termas (donde me impresionaron mucho los excusados públicos (grandes bancos alargados con muchos agujeros que conectan a un sistema de alcantarillado) decorados con bellas estátuas de peces. Las grandes termas aún cuentan con salas donde los mosaicos se conservan casi igual que cuando se construyeron. La grandiosidad de sus salas, sobretodo la del gimnasio, demuestran la importancia que tuvo la ciudad en su época.
Los guardas que recorren el reciento son muy amables y atenderán a cualquier pregunta que les hagáis. Es más, incluso os acompañarán durante vuestro recorrido charlando y explicandóos más o menos los diferentes lugares de las ruinas romanas. Y lo hacen de forma totalmente desinteresada. De hecho, al que nos acompañó, le intentamos dar una propina y la rechazó amablemente hasta en tres ocasiones.
Cuicul cayó en el olvido tras la ocupación bizantina y acabó de derruirse tras un terremoto que sepultó la ciudad bajo la tierra. Fue en 1910 cuando arqueólogos franceses empezaron las tareas de desentierre y reconstrucción para sacar a esta gran ciudad de nuevo a la luz. Tras la independencia de Argelia, los trabajos fueron paralizados y ahora la UNESCO se conforma con que el gobierno argelino mantenga limpia y vigilada la antigua Cuicul, actual Djémila.
Cuicul cayó en el olvido tras la ocupación bizantina y acabó de derruirse tras un terremoto que sepultó la ciudad bajo la tierra. Fue en 1910 cuando arqueólogos franceses empezaron las tareas de desentierre y reconstrucción para sacar a esta gran ciudad de nuevo a la luz. Tras la independencia de Argelia, los trabajos fueron paralizados y ahora la UNESCO se conforma con que el gobierno argelino mantenga limpia y vigilada la antigua Cuicul, actual Djémila.
Sin duda, para todo el que viva una temporada en Argel, Djémila es una visita de un dia más que obligada.
Conozco el sitio, me impresionó el arco de Caracalla que da paso al foro, sorprende encontrar estos tesoros en un lugar remoto, por mucho menos en Europa hacen gigantescos museos. Nada que ver con Tipaza. Y sí, recuerdo los mosaicos y los útiles de la sala, todas las paredes repletas de mosaicos, maravilloso! Saludos
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